Debo resignarme a conjugar el verbo amar, a repetir por milésima vez que nunca quise a nadie como te quiero a ti, que te admiro, que te respeto, que me gustas, que me diviertes, que me conmocionas, que te adoro, que el mundo sin ti, que ahora me toca, me deprime y que sería muy desdichado de no encontrarnos en el futuro. Te beso mi amor, te pido perdón por mis necedades.
Adolfo Bioy Casares.

No hay comentarios:
Publicar un comentario